La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este domingo que el gobierno federal no tiene conocimiento ni registro de sobrevuelos militares de Estados Unidos en el espacio aéreo mexicano, luego de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) emitiera una alerta sobre posibles “operaciones militares” en el Pacífico mexicano. Sheinbaum enfatizó que las autoridades mexicanas mantienen un monitoreo constante del espacio aéreo y que, hasta el momento, no se ha detectado ninguna actividad extraordinaria que ponga en riesgo la soberanía nacional o la seguridad de las rutas aéreas comerciales en el país.
La alerta de la FAA, emitida el pasado viernes, estuvo dirigida principalmente a las aerolíneas que operan vuelos en México, Centroamérica y partes de Sudamérica. El organismo estadounidense advirtió sobre la posibilidad de interferencias en los sistemas GPS, producto de eventuales maniobras militares en la región. Según el comunicado, estas restricciones podrían afectar la navegación y comunicación satelital de las aeronaves civiles, por lo que recomendó a los operadores tomar precauciones adicionales al sobrevolar las áreas señaladas.
El aviso de la FAA especificó que las posibles interferencias se localizarían en las regiones sobre el agua dentro de las denominadas Regiones de Información de Vuelo (FIR, por sus siglas en inglés), particularmente en el Golfo de California y el Pacífico mexicano. El documento oficial instó a la aviación civil estadounidense a extremar precauciones ante la presencia de actividad militar en curso, subrayando los riesgos asociados a la pérdida temporal de señal en los sistemas de navegación global por satélite (GNSS), lo que podría incidir en la seguridad operativa de los vuelos.
En respuesta a la alerta estadounidense, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) aclaró que la notificación de la FAA no representa un riesgo ni implica prohibiciones para las aerolíneas mexicanas. Mediante un comunicado, la dependencia aseguró que no existen implicaciones operativas ni restricciones para México, ni para los operadores o aerolíneas nacionales. La SICT precisó que la advertencia fue emitida exclusivamente para operadores civiles de Estados Unidos, incluyendo sus aerolíneas y pilotos, y que las autoridades mexicanas ya han identificado las condiciones que podrían ocasionar interferencias en el espacio aéreo señalado.
Por último, la SICT reiteró que mantiene una coordinación permanente con las autoridades aeronáuticas internacionales y que continuará informando a la industria aérea sobre cualquier eventualidad que pudiera influir en las operaciones dentro del espacio aéreo mexicano. Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han detectado cambios en las rutas o afectaciones a los servicios aéreos nacionales e internacionales, y aseguraron que la vigilancia sobre el uso del espacio aéreo mexicano se mantiene de acuerdo a los protocolos y tratados internacionales vigentes.





